Gas de vertedero

El gas de vertedero, creado durante la descomposición de sustancias orgánicas, consiste en metano, dióxido de carbono y nitrógeno.

La recogida controlada y la combustión de este problemático gas es un paso indispensable en el moderno funcionamiento y la reutilización de un vertedero. Además, el alto valor calorífico del gas de vertedero lo convierte en un combustible viable para los motores de gas que pueden usarse de forma efectiva en la generación de energía. Con más de 25 años de experiencia en la combustión de gas de vertedero en todo el mundo, los motores de gas de vertedero Jenbacher de INNIO ofrecen una solución ideal para utilizar el gas residual como fuente de energía.

¿Cómo funciona?

Los residuos municipales contienen alrededor de 150 a 250 kg de carbono orgánico por tonelada. Estas sustancias son biodegradables y se convierten en gases de vertedero a través de la acción de microorganismos. La fermentación anaeróbica estable del metano comienza uno o dos años después de que los residuos se depositen en el vertedero.

Siguiendo una simple regla general, 1 millón de toneladas de residuos sólidos municipales depositados producirán gas de vertedero durante un periodo de veinte años, una cantidad suficiente para alimentar una capacidad de motor de gas de 1 MW.

  • Los tubos perforados se taladran en el cuerpo del vertedero y se interconectan mediante un sistema de tuberías.
  • Mediante una soplante, el gas se aspira del vertedero, se comprime, se seca y se introduce en el motor de gas.
  • En la mayoría de los casos, la energía eléctrica generada se suministra a la red pública.
  • Dado que en la mayoría de los casos no hay aplicación del calor producido, la energía térmica podría convertirse en más energía eléctrica.

Ventajas

Los motores de gas de vertedero Jenbacher están especialmente diseñados para funcionar a plena carga con alta eficiencia, a pesar de un bajo poder calorífico y las fluctuaciones de la calidad y presión del gas. Las componentes de alta calidad del motor resisten las impurezas generalmente presentes en este tipo de combustible.

  • Mitigación de gases de efecto invernadero (metano) y posible monetización del carbono
  • Ingresos por producción de energía cuando se suministra a la red pública
  • Eliminación alternativa de un gas problemático al tiempo que se aprovecha como fuente de energía
  • Unidades en contenedores de bajo peso que son fáciles de mover y ajustar a la capacidad cambiante del proyecto
  • Funcionamiento sin incidencias a pesar del bajo poder calorífico y las fluctuaciones en la composición y presión del gas
  • Eficiencia eléctrica estándar de hasta el 42 % y hasta el 90 % en el caso del sistema combinado de calor y energía
  • La solución integrada de control de emisiones CL.AIR cumple con las normas específicas de cada país

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